Suplementos y celiaquía: cuándo son necesarios y cuándo no
- Barbara Marina Roggeroni
- hace 10 horas
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 4 horas

Después del diagnóstico de celiaquía, muchas personas comienzan a consumir suplementos nutricionales por cuenta propia. Hierro, calcio, vitaminas o complejos “para celíacos” suelen incorporarse rápidamente, a veces por indicación informal y otras por miedo a estar mal nutridos.
Sin embargo, no todas las personas con celiaquía necesitan suplementación, y no siempre hacerlo sin evaluación aporta beneficios. Este artículo busca aclarar cuándo los suplementos pueden ser necesarios, cuándo no lo son y por qué el exceso también puede ser un problema, desde una mirada nutricional basada en evidencia.
Celiaquía y absorción de nutrientes
La celiaquía afecta la mucosa intestinal, especialmente en el intestino delgado, donde se absorben la mayoría de los nutrientes.Cuando existe daño intestinal activo, pueden aparecer déficits nutricionales como consecuencia de una absorción disminuida.
Los déficits más frecuentemente asociados a la celiaquía incluyen:
hierro
calcio
vitamina D
vitamina B12
ácido fólico
Sin embargo, la presencia de celiaquía no implica automáticamente déficit de nutrientes.
¿Todas las personas con celiaquía necesitan suplementos?
No.Una vez iniciada la dieta sin gluten y con la recuperación progresiva del intestino, muchas personas logran cubrir sus requerimientos nutricionales solo a través de la alimentación.
La suplementación indiscriminada puede:
no aportar beneficios reales
generar molestias digestivas
interferir con la absorción de otros nutrientes
dar una falsa sensación de seguridad
Por eso, la indicación de suplementos debería basarse en una evaluación concreta y no en la suposición.
Suplementos más utilizados en celiaquía
Hierro
El hierro suele suplementarse cuando existe anemia o ferropenia confirmada.No todas las personas celíacas presentan anemia, y el hierro en exceso puede generar efectos adversos digestivos.
Calcio y vitamina D
Estos nutrientes están relacionados con la salud ósea.La suplementación puede ser necesaria en casos de:
baja ingesta dietaria
déficit documentado
riesgo aumentado de osteoporosis
La evaluación individual es clave para evitar suplementaciones innecesarias.
Vitaminas del complejo B
Las vitaminas B, especialmente B12 y ácido fólico, pueden verse comprometidas en etapas de daño intestinal activo.En personas con dieta equilibrada y buena recuperación intestinal, la suplementación sostenida no siempre es necesaria.
Riesgos de la suplementación sin control
Consumir suplementos sin indicación puede generar:
exceso de micronutrientes
interacciones con medicamentos
molestias gastrointestinales
sobrecarga innecesaria para el organismo
Además, algunos suplementos pueden contener excipientes que requieren verificación en personas con celiaquía.
Suplementos “para celíacos”
La existencia de productos rotulados como “especiales para celíacos” no garantiza que sean necesarios ni superiores desde el punto de vista nutricional.
El foco no debería estar en el suplemento, sino en:
la calidad de la alimentación
la diversidad de alimentos
la recuperación intestinal
Los suplementos no reemplazan una alimentación adecuada.
Cuándo evaluar suplementación
La suplementación puede ser útil cuando existe:
déficit documentado por laboratorio
síntomas compatibles con carencias
dificultad para cubrir requerimientos con alimentos
indicación profesional específica
En estos casos, el suplemento actúa como apoyo transitorio, no como solución permanente.
Alimentación como base
Una dieta sin gluten bien organizada, variada y suficiente puede cubrir la mayoría de los requerimientos nutricionales en personas con celiaquía.
Priorizar alimentos naturalmente sin gluten, combinarlos adecuadamente y sostener la dieta en el tiempo suele ser más efectivo que recurrir a suplementos sin evaluación.
Conclusión
Los suplementos nutricionales pueden ser una herramienta útil en celiaquía, pero no son obligatorios ni universales.La decisión de suplementar debe basarse en evaluación, no en miedo ni en generalizaciones.
La información clara permite cuidar la salud sin caer en excesos ni restricciones innecesaria
Por Lic. Bárbara Roggeroni
Licenciada en Nutrición · Especialista en alimentación sin gluten
Fundadora de Nutricel



Comentarios