Celiaquía y salud ósea: cómo prevenir osteopenia y osteoporosis
- Barbara Marina Roggeroni
- 2 feb
- 3 min de lectura
Actualizado: 12 feb

La salud ósea es un aspecto central en el abordaje integral de la enfermedad celíaca, especialmente cuando el diagnóstico es tardío o la dieta sin gluten no se cumple de manera estricta.
La inflamación intestinal crónica y la malabsorción pueden afectar el metabolismo del calcio y la vitamina D, aumentando el riesgo de disminución de la densidad mineral ósea.
Por eso, la evaluación y prevención del compromiso óseo forman parte del seguimiento a largo plazo.
¿Por qué la celiaquía puede afectar los huesos?
El intestino delgado es el principal sitio de absorción de calcio y participa indirectamente en el metabolismo de la vitamina D.
Cuando existe atrofia de vellosidades intestinales:
Disminuye la absorción de calcio
Puede reducirse la absorción de vitamina D
Se altera el equilibrio entre formación y resorción ósea
Como consecuencia, el organismo puede aumentar la secreción de parathormona (hiperparatiroidismo secundario), lo que incrementa la resorción ósea para mantener niveles normales de calcio en sangre.
Este proceso, sostenido en el tiempo, puede debilitar progresivamente la estructura ósea.
Osteopenia y osteoporosis: qué significan
Ambas condiciones se caracterizan por disminución de la densidad mineral ósea.
Osteopenia: pérdida leve a moderada de densidad ósea.
Osteoporosis: pérdida más severa, con aumento significativo del riesgo de fracturas.
Diversos estudios muestran que una proporción relevante de personas con celiaquía presenta osteopenia al momento del diagnóstico, incluso en ausencia de síntomas digestivos evidentes.
La buena noticia es que la densidad ósea puede mejorar tras iniciar una dieta estricta sin gluten, especialmente en personas jóvenes.
Factores que aumentan el riesgo de compromiso óseo
Algunos factores incrementan la probabilidad de alteraciones en la densidad mineral ósea:
Diagnóstico tardío
Dieta sin gluten irregular
Bajo índice de masa corporal
Sedentarismo
Déficit prolongado de vitamina D
Tabaquismo
Menopausia
Antecedentes familiares de osteoporosis
Identificar estos factores permite establecer un plan preventivo personalizado.
Estudios recomendados
La evaluación de la salud ósea puede incluir:
Densitometría ósea (DXA)
Dosaje de vitamina D sérica (25-OH vitamina D)
Calcio sérico
Fósforo
Parathormona (PTH)
Marcadores de recambio óseo en casos específicos
La indicación de densitometría depende de la edad, factores de riesgo y evolución clínica.
Rol de la dieta en la prevención
Una dieta sin gluten bien planificada debe asegurar un aporte adecuado de calcio y proteínas.
Principales fuentes de calcio:
Lácteos aptos sin gluten
Bebidas vegetales fortificadas
Sardinas con espina
Almendras y semillas de sésamo
Vegetales de hoja verde
La proteína adecuada también es esencial, ya que el tejido óseo requiere matriz proteica para su formación.
Importancia de la vitamina D
La vitamina D favorece la absorción intestinal de calcio y participa en la regulación del metabolismo óseo.
Se obtiene a través de:
Exposición solar moderada
Alimentos fortificados
Suplementación cuando existe déficit documentado
El déficit de vitamina D es frecuente en la población general y puede ser aún más relevante en personas con celiaquía activa.
Actividad física y estimulación ósea
El ejercicio físico estimula la formación ósea mediante carga mecánica.
Se recomiendan:
Caminatas regulares
Ejercicios de resistencia
Entrenamiento con peso corporal
Actividades de impacto moderado (según edad y condición física)
La actividad debe adaptarse individualmente, especialmente en personas con osteopenia avanzada u osteoporosis.
¿Cuándo es necesaria la suplementación?
La suplementación de calcio y/o vitamina D está indicada cuando:
Existe déficit documentado
Hay osteopenia u osteoporosis confirmadas
La ingesta dietaria es insuficiente
Existen factores de riesgo adicionales
Debe ser individualizada y supervisada. La automedicación no es recomendable.
Seguimiento a largo plazo
La salud ósea en celiaquía requiere control periódico.
El seguimiento permite:
Evaluar recuperación tras inicio de dieta sin gluten
Ajustar suplementación
Prevenir fracturas
Optimizar calidad de vida
Una dieta estricta sin gluten mejora significativamente el pronóstico óseo, especialmente cuando se inicia de manera temprana.
Conclusión
La disminución de la densidad mineral ósea es una complicación posible en la enfermedad celíaca, especialmente en diagnósticos tardíos o con mala adherencia a la dieta.
Sin embargo, es prevenible y, en muchos casos, reversible con:
Dieta sin gluten estricta
Alimentación equilibrada
Adecuado aporte de vitamina D
Actividad física regular
Seguimiento profesional
Proteger la salud ósea forma parte integral del tratamiento de la celiaquía.
Lic. Bárbara Roggeroni – MN 9179



Comentarios