Primeros 7 días después del diagnóstico de celiaquía en un niño
- Barbara Marina Roggeroni
- 15 ene
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 6 horas
Recibir el diagnóstico de celiaquía en un niño puede ser un golpe emocional. Muchas familias sienten lo mismo:
“No sé qué darle de comer. No sé cómo evitar la contaminación. Me siento perdida.”
Es normal sentirse así al principio.
Respira. Vamos paso a paso.
Día 1: lo urgente
El primer objetivo es reducir el riesgo inmediato.
retirar pan rallado, harinas comunes y productos con gluten
separar los alimentos aptos
limpiar bien mesadas y superficies
No hace falta tirar toda la cocina. Lo importante es organizar y prevenir la contaminación cruzada.
Día 2: arma una lista de “sí”
Para bajar la ansiedad, es clave enfocarse en lo que sí puede comer.
Alimentos naturalmente sin gluten:
Proteínas
carne
pollo
pescado
huevo
Lácteos
leche
yogur
queso (siempre verificar rotulado)
Carbohidratos seguros
arroz
papa
batata
mandioca
Verduras y frutas
todas las frescas
Legumbres
lentejas
garbanzos
porotos(verificar que no estén contaminados)
Tener esta lista visible ayuda mucho en los primeros días.
Día 3: primera compra inteligente
En la primera compra, menos, es más.
Elegí pocos productos confiables:
un pan sin gluten certificado
una premezcla apta
una pasta sin gluten
dos snacks aptos
un dulce o mermelada apta
Evitar comprar demasiadas cosas al principio reduce errores y confusión.
Día 4: el tema escuela
La escuela es uno de los puntos más importantes.
Armá un “kit sin gluten” para tener siempre listo:
snack apto
galletitas aptas
barrita certificada
agua
una nota o identificación: “celíaco / no gluten”
También es importante hablar con docentes y directivos para explicar la situación.
Día 5: utensilios clave
Algunos utensilios deben ser exclusivos:
colador
tostadora (idealmente exclusiva)
tabla de corte
cuchillos y espátulas
Especial cuidado con madera y materiales porosos.
Esto reduce muchísimo el riesgo de contaminación.
Día 6: crear una rutina
La rutina da más tranquilidad que la teoría.
Ejemplos:
desayuno siempre seguro
dos o tres meriendas “comodín”
menú semanal simple
comidas repetidas al principio
No hace falta variedad extrema: hace falta seguridad.
Día 7: reconocer el esfuerzo
Adaptarse lleva tiempo.
Por eso es importante reconocer lo logrado.
En una semana ya avanzaste mucho:
más seguridad
más organización
más confianza
menos miedo
La constancia vale más que la perfección.
Para terminar
El inicio puede ser abrumador, pero no dura para siempre.
Con información clara, acompañamiento y práctica diaria, la alimentación sin gluten se vuelve parte de la rutina familiar.
Y tu hijo puede crecer sano, cuidado y tranquilo.
Por Lic. Bárbara Roggeroni
Licenciada en Nutrición · Especialista en alimentación sin gluten
Fundadora de Nutricel




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