Daño intestinal en la celiaquía: cuánto tarda en curarse y qué lo afecta
- Barbara Marina Roggeroni
- 2 feb
- 3 Min. de lectura

La celiaquía es una enfermedad autoinmune en la que el consumo de gluten provoca una reacción inflamatoria en el intestino delgado.
Esta reacción daña las vellosidades intestinales, estructuras microscópicas encargadas de absorber los nutrientes provenientes de los alimentos.
Cuando estas vellosidades se atrofian, disminuye la capacidad del organismo para absorber hierro, calcio, vitaminas y otros nutrientes esenciales, lo que puede generar síntomas digestivos y alteraciones nutricionales.
Comprender cómo se produce este daño y cómo se recupera el intestino es fundamental para un tratamiento eficaz.
¿Qué ocurre en el intestino de una persona celíaca?
En una persona con celiaquía, el gluten activa una respuesta inmunológica anormal.
Esta respuesta provoca:
inflamación persistente de la mucosa intestinal
acortamiento y destrucción de las vellosidades
disminución de enzimas digestivas
aumento de la permeabilidad intestinal
Como consecuencia, los nutrientes no se absorben correctamente, aun cuando la alimentación sea adecuada.
Este proceso se denomina atrofia vellositaria.
¿Cómo afecta este daño a la salud?
El daño intestinal sostenido puede provocar múltiples manifestaciones:
anemia por déficit de hierro
pérdida de peso
fatiga crónica
osteoporosis
déficit de vitaminas
alteraciones neurológicas
trastornos en la piel
baja inmunidad
En muchos casos, estos síntomas aparecen antes del diagnóstico y pueden persistir si el intestino no logra recuperarse adecuadamente.
¿Cuándo comienza la recuperación intestinal?
La regeneración intestinal comienza una vez que se inicia una dieta Sin TACC estricta y sostenida.
Al eliminar completamente el gluten, el estímulo inflamatorio desaparece y el intestino comienza a repararse.
En general:
en niños, la recuperación suele ser más rápida
en adultos, puede tardar entre 6 meses y 2 años
en algunos casos, puede extenderse más tiempo
La velocidad de recuperación depende de múltiples factores individuales.
Factores que influyen en la recuperación
No todas las personas evolucionan igual.
Algunos factores que pueden retrasar la regeneración intestinal son:
Contaminación cruzada frecuenteIncluso pequeñas cantidades de gluten pueden mantener activa la inflamación.
Transgresiones dietariasEl consumo ocasional de alimentos con gluten, aunque sea mínimo, afecta el proceso.
Mala adherencia al tratamientoNo respetar estrictamente la dieta dificulta la recuperación.
Déficits nutricionales previosCuanto más deteriorado esté el estado nutricional, más lento será el proceso.
Presencia de patologías asociadasHipotiroidismo, intolerancia a la lactosa u otras condiciones pueden interferir.
Edad al diagnósticoCuanto más tardío es el diagnóstico, mayor suele ser el daño acumulado.
¿Cómo se evalúa la recuperación del intestino?
La evolución no se mide solo por la desaparición de los síntomas.
Es necesario un control médico y nutricional periódico que incluya:
análisis de sangre
evaluación de anticuerpos
control del estado nutricional
en algunos casos, endoscopía de control
Muchas personas se sienten mejor, pero aún presentan daño intestinal.
Por eso, el seguimiento es fundamental.
El rol de la alimentación en la recuperación
Además de eliminar el gluten, es importante una alimentación equilibrada.
Se recomienda:
priorizar alimentos naturales
asegurar aporte adecuado de proteínas
consumir frutas y verduras variadas
incluir fuentes de hierro y calcio
evitar ultraprocesados en exceso
Una dieta pobre en nutrientes puede retrasar la regeneración intestinal.
¿Qué pasa si el intestino no se recupera?
En un pequeño porcentaje de pacientes, el intestino no logra regenerarse completamente.
Esto puede deberse a:
exposición continua al gluten
celiaquía refractaria
diagnósticos tardíos
enfermedades asociadas
En estos casos, es indispensable un seguimiento especializado.
Importancia del acompañamiento profesional
La recuperación intestinal no depende solo de “comer sin gluten”.
Requiere:
educación alimentaria
control de hábitos
detección de errores
apoyo emocional
seguimiento nutricional
El acompañamiento profesional mejora notablemente los resultados.
Conclusión
El daño intestinal en la celiaquía es reversible en la mayoría de los casos cuando se realiza un tratamiento adecuado.
Una dieta Sin TACC estricta, una alimentación equilibrada y controles periódicos permiten que el intestino se regenere y que la persona recupere su salud.
La información y el compromiso son las principales herramientas para lograrlo.



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