Cómo leer etiquetas sin gluten: una habilidad clave en la celiaquía
- Barbara Marina Roggeroni
- 15 ene
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 7 horas
Una de las habilidades más importantes en celiaquía no es cocinar. Es aprender a leer correctamente las etiquetas.
Porque el gluten puede aparecer donde menos lo esperas.
Y confiar “a ojo” puede llevar a errores.
Paso 1: buscar el logo oficial
En Argentina, los alimentos libres de gluten (ALG) deben cumplir con límites estrictos de gluten y estar autorizados por la autoridad sanitaria.
Por eso, solo los productos que cuentan con rotulado oficial apto pueden considerarse seguros.
Actualmente existe un período de transición hacia el nuevo logo “SIN GLUTEN”, por lo que pueden convivir distintos símbolos en góndola.
Mientras esto ocurre, la regla es clara:
Confiar solo en productos con rotulado apto. No confiar en “parece que no tiene”.
Si no tiene logo oficial, no es seguro.
Paso 2: ingredientes que indican presencia de gluten
Siempre revisa la lista de ingredientes.
Evitá productos que contengan:
trigo
cebada
centeno
avena no certificada
También prestá especial atención a:
malta (derivada de cebada)
“harinas” sin aclaración
“almidones” sin especificar origen
“saborizantes” o “aromas” sin información clara
Cuando un ingrediente no está bien detallado, es mejor no arriesgarse.
Paso 3: qué significa “puede contener” o “puede contener trazas”
Estas frases no significan que el producto sea apto.
Indican que existe riesgo de contaminación cruzada durante el proceso de elaboración.
Por eso:
Una persona celíaca debe priorizar productos certificados.En especial al inicio del diagnóstico, conviene evitar los productos con advertencias de “puede contener”.
Con el tiempo, algunos pacientes pueden evaluar tolerancias junto a su profesional, pero al principio la seguridad es prioridad.
Mini checklist antes de comprar
Antes de llevar un producto al carrito, revisa:
¿Tiene logo oficial apto o “SIN GLUTEN”?
¿La lista de ingredientes es clara?
¿No incluye advertencias de contaminación?
¿La marca es confiable?
¿Está bien almacenado en la góndola, sin riesgo de mezcla?
Este hábito reduce muchísimo los errores.
Un consejo clave para quienes recién empiezan
Al principio es normal sentir miedo al comprar.
Todo parece dudoso.
La mejor estrategia es armar una “lista segura” con:
marcas confiables
productos habituales
opciones que ya sabes que funcionan
Con el tiempo, comprar se vuelve más simple y automático.
Para terminar
Leer etiquetas no es exageración. Es parte del tratamiento.
Aprender a hacerlo bien te da:
más seguridad
menos ansiedad
más autonomía
mejor calidad de vida
Y es una herramienta que te acompaña para siempre.
Por Lic. Bárbara Roggeroni
Licenciada en Nutrición · Especialista en alimentación sin gluten
Fundadora de Nutricel




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